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miércoles, 13 de marzo de 2013

Azaletatik Sustraietara - vídeo de la exposición

Vaya temporada que llevamos... últimamente enciendo la televisión o el ordenador y... entre Eskerrik Asko Petrov en ETB, el documental La Gran Martxa que ví a principios de febrero en La 2 (y que ya se pudo visionar en el marco de la exposición Live Music Experience), la prevista materialización del proyecto 160 metros y la muestra Azaletatik Sustraietara-Euskal Musikaren Azalak, que ha pasado tanto por Santurtzi como por Getxo, parece que les ha dado a todos por recordar, salvando las distancias, lo mismo. Y está muy bien, porque son temas que una agradece recordar. Además, se disfruta un montón viendo los reportajes, grandes trabajos de documentación. 


Pero por otro lado, me invade aquelllo del No future y me digo: "nooooooooo, ¡era verdad que no iba a haber futuro por ningún lado!". Y sí que lo ha habido. Los logros sociales están en entredicho y van a menos, pero para nada pienso que haya sucedido lo mismo en el plano cultural. Mirando hacia atrás, los 80 fueron muy convulsos a la par que divertidos y prolíficos en lo musical, pero vamos, El Inquilino Comunista, Atom Rhumba, Ainara Legardon, Anari, Capsula, We Are Standard o Delorean, etc, son, con creces, una mucho más que muy buena continuación de todo aquello. No continuación porque esta gente tenga que ver en exceso con el llamado RRV, sino en el sentido de que, por mucho que esté muy bien no olvidar de dónde venimos, en Euskadi nunca han dejado de surgir bandas más que interesantes, valga la redundancia. 

De todos modos, antes de que todos estos documentales aparecieran ya se había editado Lluvia, Hierro y Rock&Roll, exhaustiva revisión del rock bilbaíno en forma de libro que tardó mucho en salir a la luz y que no contó con ayuda institucional. Si en su día me informaron bien, el motivo de la demora fue precisamente el hecho de no contar con un empujoncito público, lo mismo que, me temo, ha sucedido con el más reciente Barakaldo revienta.

Aquí tenéis gran parte de la proyección de Azaletatik Sustraietara, grabada de forma artesanal, así que no pongáis el volumen muy alto.




Agradecimientos: Aula de Cultura de Getxo - Sala Torrene, C) Torrene 3, Algorta-Getxo

 
En S Moda (EL PAÍS) también le dan vueltas al mismo asunto
... y cómo no, si se editó un disco-libro sobre el Getxo Sound (con apoyo del Ayto. de Getxo), porqué no lanzar un recopilatorio como este.


martes, 2 de octubre de 2012

The drugs don't work

Tristísimo reportaje sobre el macabro éxito de la heroína en la Euskadi de los 80. Me comentaron un día que se estaba preparando una visión televisiva sobre el asunto por parte del equipo del espacio La caja negra y en cuanto me enteré de que SIDA, droga y el punk de la época iban a entremezclarse en ese trabajo, esperé ansiosa a que se emitiera...  aunque he tenido que esperar mucho mucho.

Creo que nunca ví el programa mientras ETB2 lo mantuvo en antena. Sí que lo he visto últimamente en un canal de ámbito local de la TDT, tocando temas como las inundaciones de Bilbao, el cierre de la central de Lemoiz, el de los astilleros Euskalduna, etc... imágenes y relatos en un tono muy negro de una época convulsa en la que a mí ya comenzaba a darme algo de miedo ver el telediario o, lo que es peor, asomarme por la ventana a ver batallas entre policía y jóvenes. Eso de tomar conciencia tan pequeña de que "algo está pasando ahí fuera" hace que no me resulten ajenas las historias de cintas como esta.

Los 80: Drogas, SIDA y Rock/La caja negra/EITB nahieran





Para ir al colegio bajaba todos los días unas escaleras de hierro desde las que siempre veías una pareja (no siempre la misma, o a veces se les unía alguien más) a lo suyo, sin molestar demasiado. De ahí que ni yo ni mis compañeras miráramos con exceso recelo a los drogadictos por mucho que supiéramos que había que tener cuidado con ellos. Incluso llegué a leer un tebeo editado por el Gobierno Vasco o la Diputación (yo creo que estaba en todas las bibliotecas municipales) en el que a los críos se nos inculcaba que esas personas eran parte y resultado del problema pero no el problema, y que los verdaderos delincuentes estaban en otro sitio. Eran tiempos de crisis letal que ayudaron a que la juventud, totalmente desamparada, se sintiera tentada de forma generalizada por "lo último", como ha pasado siempre, solo que esta vez the big thing no era un modelito textil ni un sancheski, sino sustancias que podían acabar contigo.

Y cómo no, al repor se le pone la banda sonora de la época. Vale, el caballo causó bastantes muertes en el punk vasco, pero es que las propició en todos los ámbitos, no solo en el musical, en el que además la gente tenía muchísimo más interés que ahora. Y mira por dónde, sin dejar de reconocer que un concierto podía ser el lugar ideal para que la heroína campara a sus anchas o que muchos seguidores de bandas punk fueran adictos, resulta que, personalmente, nunca conocí a un yonki al que le interesara mínimamente la música. Aunque parezca raro, ni uno, de verdad, y mira que me he estrujado los sesos recordando.

No sé si desde aquello hemos mejorado en algo y espero que la crisis financiera no deje una huella similar entre los nihilistas de ahora. A ellos también se les podrá relacionar fácilmente con movimientos musicales, por mucho que la popularidad actual del rock no sea comparable a la de tres décadas atrás.