The fan pre-sale for the following UK/European Lana del Rey's tour dates is open from 2pm GMT today (Friday November 2nd). Click the show below you want to attend. As expected, tickets are limited.
Definitivamente, si Lana del Rey es la diva más sugerente de la música actual, o la réplica joven y femenina de la voz de Chris Isaak (qué bien canta Blue Velvet en un spot), Taylor Swift, además de una artistaza y una June Carter de nuestros días (vale, exagero pero no os dejéis llevar por los vídeos que he colgado; esta chica es mucho más), es esa amiga guapísima y encima simpática y enrollada que espero todos tengamos. Empecé a conocerla a finales de la década de 2000 (dios, qué mal queda esto), pero poco me atrajo que fuera la vencedora absoluta de los Country Music Awards de 2009. Su estilo me pareció muy típico y su belleza también. Craso error.
Afortunadamente, seguí algo pendiente de ella y poco a poco me fui dando cuenta de que esta preparadísima joven era también una gran dama de los shows más americanos (entiéndase estadounidenses) que te puedas encontrar, además de una prometedora actriz. Sabe llevarse al público al bolsillo al más puro estilo Las Vegas y eso me encanta, aunque la conozcamos, ante todo, por su imagen cándida.
Taylor Swift no tendría porqué echar mano de sus excelentes dotes como comunicadora porque su talento musical está por encima de todo. Aun así, su verborrea y picardía dan el toque final a sus conciertos, espectáculos de primera por otra parte, ideales para que el público más joven tome conciencia de lo que es la música y del gran trabajo que implican giras tan mainstream como las suyas. A partir de la publicación del álbum Red, tirarán, todavía más, hacia el pop.
Desde hace no mucho, Swift aparece en informaciones ligadas al papel couché debido a su relación con un Kennedy y, no nos engañemos, gracias a su look, que comenzó siendo de princesita pero que ha acabado madurando de la mejor forma posible (Elie Saab ha tenido algo que ver con ello).
Sin lugar a dudas, es el flequillo lo que ha depurado un montón su onda
princess-cowboy, que le sentaba bien pero no le hacía tan lady como
ahora. Pues Taylor, resulta que empiezo a husmear entre tus modelitos y
encuentro que tienes varios tops de rayas que van mucho conmigo.
¡Pero cuando te he visto con esta camiseta de Zara que medio Bilbao y yo tenemos en el armario
casi me da algo! ¡Si es que encima eres humilde! Y en cuanto a tu peinado... pensar que servidora dudó años y años antes de meter la tijera a su pelo monjil... pues no solo eso, cuando te he visto en la portada de Marie Claire UK con un vestido de viejilla (o por lo menos así los llamo yo cariñosamente porque me chiflan), no he podido resistirme a dedicarte un post. Si ya me iba gustando tu mundo, con fotos como estas me has acabado de conquistar.
He sucumbido a Lana del Rey. Y no musicalmente (que en absoluto me desagrada)
sino porque tiene muchísimo glamour, ese chic cinematográfico de toda
la vida. No es perfecta, pero a golpe de cuidar al máximo su apariencia
en vídeos y fotos promocionales ha logrado convertirse en la modelo del
momento: se disfruta más viendo su ropa en Google Images que hojeando
cualquier catálogo, y lo mismo parece que han pensado en H&M al elegirla como su nueva imagen.
Me gustan sus ondas a lo Cindy Crawford, sus poses de pin-up, sus
camisas de lunares, sus shorts combinados con Converse que muestran los
tobillos y sus vestidos y bañadores blancos, aunque comienzo a cansarme
de tanto encaje y crochet... es que se ha popularizado tanto que agota, no sé.
Me gusta porque es inquietante y porque tiene ese punto perverso y angelino que David Lynch aporta a sus cintas, y porque es tan tremendamente americana que Warhol le dedicaría una serigrafía y artistas visuales afines a la esfera Guggenheim, una muestra entera. El pasado fin de semana estuvo en el Sónar de Barcelona y arrasó. Escuchad al público mientras interpreta Blue Jeans. Pero... ¿he dicho inquietante? Porque no encuentro mejor adjetivo para su interpretación del Heart-Shaped Box de Nirvana:
Me da un poco de miedo que las estampas de Lana sean tan omnipresentes, porque, seamos sinceros... sus looks más exagerados, en apariencia no excesivamente complicados, llevados al día a día, son muy arriesgados, especialmente los que aportan floripondios y detalles hip hop como maxicadenas o anillos de oro. He aquí una excepción: Elizabeth Woolridge Grant con chaqueta baseball, tendencia clave para este otoño.
Aunque precisamente ahora que llega el otoño va Lana y se nos desnuda en la versión británica de la revista GQ con motivo de su elección como Mujer del Año en el Reino Unido(11-09-2012)... eso sí, sin perder un ápice de esa imagen tan cuidada a la que nos tiene acostumbrados.
Mucho más imitable es Florence & the Machine Welch, y desde hace bastante más. Las diademas de flores y diamantitos, las plumas, los tonos
verdes, granates y crudos y los bordados románticos de la campiña
inglesa rebrotaron gracias a ella.
Sin embargo, sus estilismos herbóreos no son lo que más me atrae, sino cómo lleva losbrillos y las lentejuelas.
Son aderezos con los que hay que
tener cuidado y no pasarse porque se corre el riesgo de parecer un adorno de discoteca, pero la pelirroja da en el clavo siempre. Es
sublime y por ello un icono más discreto, pero igual de
efectivo (lleva mucho más tiempo influyendo en colecciones), que del Rey.
No en vano es una gran inspiración para diseñadoras como Beatriz Deza de Sister Jane, y Pull & Bear ha lanzado recientemente dos camisetas con fotografías de su último álbum, "Ceremonials". También es portada del número de julio de 2012 de la revista Harper's Bazaar.