La verdad es que no soy gran fan de Instagram,
pero, como me pasa siempre que estudio y tengo la tablet cerca, pues...
eso, que a veces echo mano de ella para desfogarme y apartarme un rato
del sopor que me provocan los papelotes aburridos que tengo delante. Y
se me ocurrió visitar esta red social que tantísimo le "mola" al personal, conociéndola un poco más a través del perfil de Kate Moss (la primera persona que me vino a la cabeza) y de Naomi Campbell. Instagram no deja de ser un Google Imágenes
personalizado, pero la diosa de ébano ha ido un pelín más allá dejando
notas de autoafirmación junto a las bellas estampas de su persona. Qué
queréis que os diga, me alegró el día. Y mi percepción sobre ella ha cambiado a mejor, sin duda.
Published October 27, 2013 at 600 × 395 in From the Archives: Naomi Campbell by Peter Lindbergh for Vogue US, 1990/Esta preciosa foto la he encontrado en theheritagestudio.com
Pensé: en cuanto termine con esta historia hago un post con estos mensajes para agradecer el hecho de que la modelo mande este tipo de citas positivas a sus seguidores. Pero resulta que se me había adelantado ya la revista Vogue, ay... de verdad que es verdad lo que os cuento. Pero no por ello voy a dejar de "reinstagramear" cositas como estas:
Rodéate de gente positiva que te apoye cuando llueva, no solo cuando brille el sol.
Cortada por otro patrón... y ya no fabrican esa tela... (Mi favorita)*
Algún
día, todo cobrará sentido, así que por ahora, ríete de la confusión, esfuérzate para sonreír a pesar de las lágrimas y continúa recordándote
que todo sucede por una razón.
Las mujeres fuertes asustan a los hombres débiles.
Toma nota siempre de la gente que apuesta fuerte por ti. Esta es una generación egoísta.
Esta
mañana, olvídate de todo aquello que hiciste mal y de las cosas
negativas que la gente haya dicho. Céntrate en lo que te estás
convirtiendo.
Por si acaso nadie te lo ha dicho hoy: *Buenos días *Eres bella *Te quiero
Definitivamente, si Lana del Rey es la diva más sugerente de la música actual, o la réplica joven y femenina de la voz de Chris Isaak (qué bien canta Blue Velvet en un spot), Taylor Swift, además de una artistaza y una June Carter de nuestros días (vale, exagero pero no os dejéis llevar por los vídeos que he colgado; esta chica es mucho más), es esa amiga guapísima y encima simpática y enrollada que espero todos tengamos. Empecé a conocerla a finales de la década de 2000 (dios, qué mal queda esto), pero poco me atrajo que fuera la vencedora absoluta de los Country Music Awards de 2009. Su estilo me pareció muy típico y su belleza también. Craso error.
Afortunadamente, seguí algo pendiente de ella y poco a poco me fui dando cuenta de que esta preparadísima joven era también una gran dama de los shows más americanos (entiéndase estadounidenses) que te puedas encontrar, además de una prometedora actriz. Sabe llevarse al público al bolsillo al más puro estilo Las Vegas y eso me encanta, aunque la conozcamos, ante todo, por su imagen cándida.
Taylor Swift no tendría porqué echar mano de sus excelentes dotes como comunicadora porque su talento musical está por encima de todo. Aun así, su verborrea y picardía dan el toque final a sus conciertos, espectáculos de primera por otra parte, ideales para que el público más joven tome conciencia de lo que es la música y del gran trabajo que implican giras tan mainstream como las suyas. A partir de la publicación del álbum Red, tirarán, todavía más, hacia el pop.
Desde hace no mucho, Swift aparece en informaciones ligadas al papel couché debido a su relación con un Kennedy y, no nos engañemos, gracias a su look, que comenzó siendo de princesita pero que ha acabado madurando de la mejor forma posible (Elie Saab ha tenido algo que ver con ello).
Sin lugar a dudas, es el flequillo lo que ha depurado un montón su onda
princess-cowboy, que le sentaba bien pero no le hacía tan lady como
ahora. Pues Taylor, resulta que empiezo a husmear entre tus modelitos y
encuentro que tienes varios tops de rayas que van mucho conmigo.
¡Pero cuando te he visto con esta camiseta de Zara que medio Bilbao y yo tenemos en el armario
casi me da algo! ¡Si es que encima eres humilde! Y en cuanto a tu peinado... pensar que servidora dudó años y años antes de meter la tijera a su pelo monjil... pues no solo eso, cuando te he visto en la portada de Marie Claire UK con un vestido de viejilla (o por lo menos así los llamo yo cariñosamente porque me chiflan), no he podido resistirme a dedicarte un post. Si ya me iba gustando tu mundo, con fotos como estas me has acabado de conquistar.